IR A APRENDER NO ES IR A  SER JUZGADO

 

Es usual que nosotros confundamos el proceso de aprendizaje con la evaluación en sí misma, venimos de estudiar en un paradigma en el cual importa más una hoja al la cual le llamamos “prueba” que mucho tiempo de nuestra vida y mucha energía dedicada al asunto del cual esa “prueba” trata. Desde niños somos formados para suponer que todo intento es una “performance”, una actuación de la cual si salimos airosos esta todo bien y si no, fracasamos sin posibilidad de volver atrás.

Esta manera de confundir el proceso con el resultado sigue estando durante nuestra vida y cuando decidimos empezar una actividad RECREATIVA como cantar o tocar un instrumento para sumar un buen momento a nuestra vida podría sucedernos que nos veamos en una situación en la que equivocados creamos que vamos a “tener que saber” o peor aún, nos podríamos topar con algún profesor que crea eso.

Tenemos que tener presente que al aprender música estamos siempre intentando hacer algo que no sabemos, sino no se llamaría aprender, se llamaría repetir. Por tonta que parezca esta recomendación no hay que olvidarla porque si lo hacemos corremos el riesgo de creer que estamos yendo a “exponer” y más aún si nuestro docente por acción u omisión no nos ayuda a salir de ese lugar.

Si estamos en una clase y nuestro profesor emite una opinión juzgando lo que estamos haciendo es muy importante que lo pongamos en su lugar pidiéndole ayuda y guía inmediatamente, es decir, si nos dice que lo que hicimos está mal inmediatamente tenemos que preguntarle qué es lo que nos sugiere para que deje de estar mal, NUNCA nos tenemos que quedar con el juicio como última palabra.  No estamos en un programa de televisión para que se nos califique y nada más, además le estamos pagando a alguien para que nos enseñe no para que nos diga que no sabemos y no haga nada al respecto.

Cada vez que estemos practicando algo nuevo tenemos que valorar mucho los errores porque son la única manera de saber qué no hay que hacer o al menos qué es lo que aún no está saliendonos como queremos. Por más que nuestra memoria y nuestra costumbre nos lleven a vivir una clase como una situación de exposición no tiene por qué ser así. Cada uno en su camino tendrá que trabajar para cambiar esa idea que como tantos mitos de la música nos alejan del placer.

 

Disfrutemos del proceso de aprender cada canción, cada obra, sabiendo que es parte de un camino en el que vamos a estar creciendo y dirigiéndonos hacia donde queremos. Para eso hay que estar atentos y no permitir que nuestras ganas de disfrutar se conviertan en ganas de contentar a otro. Exijamos lo que nos corresponde, aprender y disfrutar de hacerlo. En Euterpe esta es la manera de relacionarnos con la música.

 

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"Ir a aprender no es ir a ser juzgado" por Diego Rodríguez Charre se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0 Internacional.

 

 



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